ImageEl científico Noabou Masataka, de la Universidad japonesa de Kyoto, acaba de descubrir que los macacos hablan de forma diferente según vivan en un sitio o en otro; es decir, que su lenguaje tiene también dialectos como el del hombre. Masataka está convencido de que las diferencias pueden ser la respuesta a las
demandas del medio en que habitan.
El investigador y sus colegas analizaron los gritos de dos grupos de macacos japoneses. Uno había sido trasladado en 1956 casi 650 kilómetros hacia Ohirayama, en el centro del país, un lugar abierto y pedregoso.
La otra comunidad, de 23 ejemplares, se quedó en Yakushima, al sur, una zona de bosque templado.
Los resultados mostraron que los primates de Yakushima tenían un tono de voz de unos 110 hertzios más alto que los otros debido probablemente a que los árboles bloqueaban sus gritos, lo que no les sucedía a losde Ohirayama, que viven en una zona mucho más abierta, sin barreras que les impida comunicarse.
Los dos grupos provenían del mismo lugar, pero ahora “cada uno ha adoptado su propio acento al igual que sucede con los dialectos de los seres humanos”, ha dicho Masataka.